domingo, 10 de mayo de 2009

Me estaba preguntando, tras leer el caso de la tercera muerte por influenza marrana, si los Cristinéstores van a cerrarle los vuelos a EEUU los próximos diez o quince días.



Ahora resulta que Obama se junta con bucaneros y se ríe en la cara de los pobres idiotas votantes de la corrupción de conjurados que levanta sus alas (de Fundación idem) y se agacha ante el poder angloparlanchín.


Sin embargo, estos cretinos, no hacen sino inventarse historias de pandemias planetarias para vender y lo que es muchísimo más grave, obligar a los estados miembros a comprar, la vacuna antigripal bajo licencia de laboratorio gringo -palabra que le encantaba usar a Julio Cortázar para describir a su enemigo ideológico-.
Circula por internet una investigación concienzuda, que advierte que dicho laboratorio medicinal es de propiedad mayoritaria de varios de los halcones de la CIA, mencionando especialmente a Donald Rumsfeld como su socio principal. Después del narcotráfico y la venta de armas ilegales, el rubro farmacológico se ubica como la tercera empresa más rentable del planeta. Eso a la OMS parece no importarle en absoluto cuando recuenta las víctimas de enfermedades y no menciona a quienes no pueden adquirir los medicamentos por falta de recursos económicos.


Shhh!


Pònganse el barbijo y chito.
¿No ven que no se puede hablar contra la orden de la OMS?


Ayer me cerraron el Fachobúk por tercera vez.

El motivo que debo suponer dado que no me fuera notificado, probablemente se debiera al hecho criticar en algunos comentarios entre "amigos" a su excelencia Naciones Unidas y preguntar por qué las decenas de muertos civiles causados por los ataques norteamericanos en Afganistan no merecen la contemplación de la Orden Metódica Sodomizante del imperialismo colonialista.


Sé que se me fue la mano.
Pero, muchos saben que estar proscripta por la CIA y la monarquía británica, con complicidad de la Logia P2 y la Iglesia Vaticana (como es mi caso desde 1987) no es sencillo.


Estoy escribiendo este blog para detallar los puntos oscuros que para muchos por carecer de pensamiento complejo, les parece que denuncio una locura.

sábado, 9 de mayo de 2009

CHATS, PÁGINAS WEB, FOROS, REDES SOCIALES (Facebook)

Que la CIA incurra en la arbitrariedad de proscribirme no es sino un dato curioso que responde a un contenido político innegable: Me teme. Teme que exista un sucesor del pensamiento peronista, que no es sino el sentimiento popular.

El problema que existe en la sociedad argentina de la oligocracia oligofrénica es que consideran que cualquier persona que exponga y combata ideológicamente (realmente y no por medio de un discurso eleccionario ad hoc) los intereses concentracionistas del Norte dominador es un subversivo. Alguien que atenta contra su legítima aspiración de ser la raza elegida de Dios.

¿Por qué preocuparse por una profesora y abogada barrial de una ciudad pequeña, la "ciudad oculta del Paco", la Memphis argentina, cuando ellos detentan el poder económico y bélico del planeta?

Por varias y simples razones:

Como estoy proscripta por la CIA desde hace tantísimos años, ya hay demasiadas personas que conocen mi situación legal. Un daño corporal a mi persona o familia generaría una revuelta inevitable, que no haría sino encender la mecha de la bomba que hiciera caer el destartalado sistema imperialista.

Por lo tanto, con el silenciamiento mediático y el cambio de nombres que ocultan la verdadera identidad y gesta revolucionario, al someterne a la etiqueta negra que se me impuso y de la que se persistió en no desenmascarar por los gobiernos de la conspiración sinárquica occidental, y que hoy, sobre todo en nuestro país, son los únicos en sentarse a la mesa del reparto festivo y la corrupción sistémica e institucionalizada bajo las órdenes de Naciones Unidas), ambos bandos se beneficiaron con mi silencio: La Tercera posición ve diluirse a su líder natural, y por mucho que se intenten recambios no es posible ponerle las piernas a Maradona a un jugador de Bánfield sino en los sueños rebuscados de los operadores publicistas de Bush y CIA.
El resto es conocido: el secuestro virtual, los planes metódicos de intento de desquiciamiento, alteración de la conducta por vía medicamentosa -que me he negado a ingerir, por advertencia de mi propio sistema nervioso, y otros fallidos y malintencionados impedimentos para el acceso a una situación de visibilidad y crecimiento económico, al que han llamado: El corte de piernas, la profanación de las manos de Perón, y los pies quebrados por el mundillo de SONY BMG y sus edecanes de turno.


El 10 de enero del 2008 (tras el fraude de DOS PÁJAROS DE UN TIRO) y la complicidad que asumiera Joan Manuel Serrat con su socio de gira, el todopoderoso Sabina y CIA, hombre peligrosísimo del show business musical, que goza de una de las fortunas más grandes de España y responde a la monarquía española (siguiendo los pasos de Raphael), escribo un poema que hago circular por la red:




NO HAY CULPABLES.



"...¡Ven pues! Salgamos al aire libre,
vayamos a buscar lo que es nuestro, por lejos que sea!.

Hôlderin.












Te dejaron afuera del negocio;
te quebraron los pies de un solo golpe;
ataron a tu nombre el vil escarnio;
la lengua floja con miserias varias
soltaron cual gaviotas al asfalto,
y te humillaron
por sórdida venganza.
Vanidad del indigno que se agravia
de haberse persignado ante el necrófilo
tirano que controla la piojera.
Especie degradada del absceso
que en pústula virósica se encarna.

Dos hombres del patrón tiraron tiros
directo al corazón de tu garganta.
Pobrecita, heroína sin quererlo,
sentado frente a vos, está el cobarde
que digita el malvado veredicto:
que todo siga igual,
que no hay culpables.
Reclamo por lo tuyo, porque es nuestro,
la gloria del poema me acompaña.




http://angelicosaltalamacchia.blogspot.com/2008/01/no-hay-culpables.html






Ante mi insistencia en la liberación del TOP MANTA, que me impuso el ultramillonario y depresivo Joaquín, con quien mantuve una relación virtual de casi ocho años, él escribe pese a haber frustrado -con pagos en dinero y especies- mi aparición ante la prensa masiva:





lf



Si cundieran
los milagros, si no tuvieran
alergia a la primavera
las amapolas,
si pudiera,
ángel travieso,
bucear
por los sótanos de un mar
preso
en una caracola,
si no viajara
tan sola
la luna
que se dispara,
tan hambruna
y tan despacio
por el espacio,
si se muriera
la muerte en un accidente
de carretera,
si tremolara
desde el palacio de Oriente
la bandera
tricolor de la tercera
república en el balcón,
si sirviera
esta canción
para que tú me absolvieras,
si no me doliera
tanto el corazón…

Poema: If
Año: 2009, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

miércoles, 6 de mayo de 2009

Camas desde un peso (aparicón del Sup Marcos 2013)



De mi blog: http://lasmanosdejuanperon.blogspot.com

Que Perón no tuvo hijos biológicos nadie lo ignora.

La historia sobre la paternidad política que se me atribuye se funda en hechos que se relacionan con mi infancia, adolescencia y amor a las aulas y a la bibliografía y que contaré más adelante.
Lo que hacia 1987 nadie ignoraba era que la única persona que podría emprender el camino de la Resistencia pacífica y la Tercera Posición económica era quien les habla.
Montoneros, ERP, Franja Morada, Comandos Inteligentes y los grupúsculos que montaban los pandilleros embanderados resultaban impresentables para el pueblo. Sus hazañas se fundaban en delitos de robos a mano armada, secuestros, estafas gigantescas, asesinatos en la vía pública y la burla repugnante ante la actitud que denominaban poco creíble de las personas de bien. La mayoría de esa segunda y tercera línea fue desaparecido o muerto en circunstancias misteriosas o accidentes burdos, para no dejar rastros de los crímenes seriales, que cometieron. Una vez instalados en el poder, la mano dura de la represión se compartía con los militantes políticos del paso a la new age.

Estos personajes sin utopías y con una voracidad desmedida se hicieron viejos, demasiado viejos, antes de tiempo. No pudieron volver a conectarse con la alegría y la felicidad de la vida: la sencillez, la familia, el placer del aprendizaje.

Pablo Giussani, llama a sus contemporáneos montoneros: la soberbia armada.
La Iglesia Católica y la comunidad de rabinos judíos o iglesias disidentes alimentadas con dinero extranjero, fueron la soberbia cómplice. La sociedad civil es impotente si los líderes son inoperantes.

La ciencia y el arte no fueron ajenos a estas conductas menesterosas. Hoy tampoco lo son.

Por eso, el resto de los fervientes cumplidores de las leyes de Dios (amar a Dios, al prójimo como a ti mismo y a ti mismo como Dios y como prójimo, con todas sus consecuencias humanas: no matar ni lastimar intencionadamente, no robar, no estafar ni engañar, no mentir, no discriminar, no atacar al débil, no fomentar la hostilidad y la promiscuidad irresponsable), prohibiciones que pese a parecer muchas y tener mala y variada prensa aleccionadora de su satánico resultado como camino hacia la felicidad, nos dejan un amplísimo cuadro de libertad para gozar del encuentro de la vida).


El camino que debía seguir "bajada de línea", la "orden de arriba", que ejecutaba la CIA, y que no era sino la mano del espionaje y la manipulación de la monarquía británica como líder de las monarquías europeas y sus aliados del commonwealth y estadounidenses era el de la tan mentada penetración cultural.

La Guerra Fría tuvo aliados tan ilustres como malvados.

La función ética del periodismo es investigar los hechos. Hacer de la opinión una polémica resulta admisible en medios masivos, considerando el enorme poder de penetetración del panóptico universal que manejan las corporaciones, siempre y cuando se permitiera el derecho de réplica. Alguna vez funcionó en Argentina dicho derecho. Se cursaba carta documento al medio que mentaba una falsedad y el mismo medio debía desmentir o permitir la libertad de expresión del agredido.
Con la conspiración silenciosa de los grupos "la idea es siempre la misma": La propaganda subliminal.

Decir sin nombrar.

EL nombre -enfatizaba yo didácticamente en distintos escenarios y los desvergonzados publicistas aliados al poder lo utilizaron para una publicidad de Banco Río- es lo más valioso que uno puede tener.
Con ese espinaje interesado en captar clientazgo esos publicistas llegaron a ser un importante eje sistémico. Ganaron premios internacionales, se convirtieron en asesores presidenciales (llegaron hasta Bush, Berlusconi, Zapatero, Calderón, Lula, entre muchos otros).

O sea, que en las épocas de decadencia económica, un pasado intachable, digno, a base de méritos y esfuerzos para la generación del neoliberalismo no parecía un valor. El único valor posible era el del dinero. Puro y duro. Un dinero que compraría amor, salud, belleza, juventud, talento, títulos universitarios, genio artístico.

Los pueblos, que encarnan la histórica "mayoría silenciosa" pensaban lo contrario. El timo era de ida y vuelta. Captaban la idea para el negocio y seguían mezquinando oportunidades.


El mensaje fue explícito y se profundizó y se sigue profundizando a través de una forma de televisión estupidizante: "Sin tetas no hay paraíso".
Muchísimas veces el contenido del sublite no es tan importante como el nombre que perdurará en la memoria del espectador.

Me estoy acordando ahora del emérito novelista Juan José Millás, uno de mis escritores preferidos, que mostró algún optimismo por la llegada de Obama al poder y apoyó su candidatura con "zapatazo" a Bush incluído, y tras comprobar que mis vaticinios sobre la peligrosidad del "papa negro de las profecías autocumplidas" serían inminentes después del 21 de enero (se rindieron ante los atentados "sísmicos" a 80 kms del Vaticano), escribió un editorial titulado "Obama impostor", atribuyendo esas palabras a cierto vecino. El mensaje en la botella llegaría a destino. Los corresponsales del diario Clarín en España y en Roma ( Julio y Juan Carlos Algañaraz) recibieron mis llamados admonitorios pero prefirieron jugar a las escondidas y maltratarme vilmente desde su posición de privilegio. Otros periodistas, en cambio, me alentaron desde la calidez y me explicaron la imposibilidad material de torcer la línea editorial del medio para el que trabajaran lo que es comprensible pero inaudito en un profesión que no debería ser un sacerdocio del ricacho de turno, coronado Rey de los medios.

Hablando de novelistas, no puedo dejar de señalar como uno de los conjurados en la omertà decadente y aplastante en el caso de mi "etiqueta negra" y ¿quién le cortó las manos a Perón? al novelista del realismo mágico, Gabriel García Márquez.

Chinga tu madre, viejo. La magia está muy bien para los niñitos y adolescentes peterpanes.
Los adultos tenemos que utilizar la imaginación para cosas mejores, tales como mejorar el hábitat planetario, hacer evolucionar los sistemas politicos de las imperfectas democracias que supimos conseguir, y que retroceden ante una acaudalada billetera llena de dinero virtual e inexistente en los bancos sin respaldo en las bóvedas.

Que don Gabo está decrépito no es novedad.
Que carece de estudios terciarios ni universitarios y que su lógica autodidacta lo dejó a mitad de camino a la superioridad intelectual con su declarativo de "rojo, ateo y comunista" de viajes por el mundo en hoteles de lujo y sirvientes arrodillados ante una fuerte propina.

Los aforismos de estilo retórico que resultan insostenibles en su verdad intrínseca son los preferidos de los secuaces de la perorata, que ellos llaman oratoria, literatura o dialéctica.

La mejor conducta a seguir cuando se enfrentan con alguien que los excede es agruparse en sectas, logias, bandos, sindicatos, cofradías, partidos y "ningunearlo", excluirlo, ocultarlo en el top manta, tirarlo por la "carretera", taparle la boca y llamarla "bostera", ponerle un barbijo, anestesiarlo, dopa-minas con sus rivotriles y sus valiums de laboratorio, sindicarlo como esquizofrénico a través de su liga de entrenados para hacer malos diagnósticos médicos que sirvan al sistema penitenciario como modo de castigo. Sentenciarlos por ilusos.

Pensar es dominar. Por lo tanto, pensar es subversivo. Cortemos "las piernas de Maradona" (que es un empleado a sueldo de la propaganda subliminal de camorreros napolitanos), "quebremos los pies a la sudaca, a tiros" (con los pimpinelas serratianos y sabineros), "cortemos y ocultemos las manos de Perón". Hermes Iai y los trece: HERMETISMO. Secreto de Estado. Orden de la CIA y sus aliados de la Mesa Redonda (el Club Bilderberg ¿existe como tal?).
Las faltas de ortografía de la tragedia. El interés de unos pocos. La lógica irrestricta del "plata en mano, culo en tierra". En fin, el reino de los ciegos donde el tuerto es Rey.


Gabriel García Márquez, que insiste en fomentar la mentira en el periodismo que digita desde su áurea presidencia honorífica del Nuevo Periodismo Iberoamericano, tampoco es noticia nueva.

Pero, cuando todavía era un hombre joven, su maldad y su desvergüenza no tuvo precedentes.
Llegó a decir que no venía a Argentina porque una "bruja" lo iba a matar.
De ahí que se me conociera en el mundillo de los jeroglíficos como "la brujita" y muchas de mis advertencias fueran puestas en boca de Aschira, Blanca Curi, Ludovica Squirru o la descendiente de Nostradamus que habla un castellano forzadamente.

Fue mezquina e interesada para su entorno elemental la orden de silencio conspirativo por favorecer el negocio de la entrega territorial de plataforma, minas, subsuelo de aguas, tierras fértiles.

A partir de los años 70, Latinoamérica se interconectó minuto a minuto a través de la Telefonía internacional y el telex, que dieron a las operaciones de radio una rapidez inaudita, que serían la antesala del milagro del contacto online que hoy deja las fronteras y las distancias en el cesto de basura y permite que en cualquier lugar de los países que comparten idioma se pueda llegar a conocer el mundo. La bondad de aprender idiomas extranjeros es innegable y hago apología de quienes dedican su tiempo a ese arbitrio de la comunicación humana. En estos tiempos pareciera ser que con la moda de los traductores -útiles herramientas al igual que los diccionarios online- no son importantes a la hora de pensar otras culturas y otros modos de acceso al Logos que es desde hace milenios el valor más importante (muchísimo más importante que el oro o las divisas). Hagamos énfasis en el know how y en la libertad de difusión y acceso al conocimiento filosófico, científico y pragmático contra todo pronóstico de las hermenéuticas de minusvalía del cerebro en competencia ante la entidad de un par de piernas atléticas.

Para no dejar suelta la idea de la perversidad manifiesta de G.Garcia Márquez, hay que destacar su carácter de agente encubierto de la CIA. No he leído su biografía completa porque los relatos sobre su historia no los hechos de su historia y la divulgación literaria forjaría un personaje a medias siniestro, cuando ha sido un "siniestro total" que alimentó el subdesarrollo hispanoamericano, voy a copiar aquí la famosa carta de febrero del 2007 sobre la existencia fraudulenta de un personaje que según nos informaban la CIA buscaba denodadamente y que no era otro que don Gabo y su pandilla: los muchachos de Sendero Luminoso, ETA, Montoneros, y otros pseudo progres, que se reunieron con periodicidad anual como mínimo, para recibir instrucciones, como "héroes del silencio".

Muchos de esos héroes vienen del submundo de la homosexualidad y la bisexualidad dado que nadie ignora que Hoover era un gay declaradamente misógino. De ahí que a través de los difusores aliados en las iglesias, el periodismo y los mandatos politicos la fuente abrevara de personas que no podían enfrentar al mundo su conducta patológica. Con los años, y con la magnífica y oportuna impronta de la OMS (la misma que hoy declara emergencia mundial por una gripe porcina que mata a unos cientos y no se queja de los millones de muertos por inanición, guerras y maltrato psicológico o hace énfasis en el abuso sexual en lugar del criticar la crueldad del poder real) la conducta contraria a la naturaleza llegó a ser una elección en lugar de una enfermedad ( estos señores dicen quien está enfermo y quien debe ser tratado con sus manuales de conducta y ser sometidos a vigilancia y control). Sin embargo, aunque pueda comprender a los homosexuales a quienes considero personas sensibles afectados por una discapacidad emocional y no unos pícaros libertarios como se nos presentan, y les doy toda mi conmiseración por el dolor psiquico que sienten ante su repulsa sexual no hago sino declarar que los bisexuales son personajes satánicos en el sentido, no ya religioso ni bíblico, sino que venden su cuerpo al mejor postor: son mercenarios, sicarios por naturaleza, egocéntricos y merecen por la falta de respeto que les merece su pareja hombre o mujer al ser engañada por un placer fundado en la conveniencia política o económica un certero tratamiento psicológico. Así que mis amigos psi pueden ir soltando a los cobayos y empezar a determinar el origen de los males de la civilización en el lastre de los que lejos de querer ser tercer sexo u opción son terroristas que atentan contra los humildes. No debo aclarar que los personajes más famosos y con mayor crédito en los medios masivos son bisexuales. Los miles de millones de consumidores de la mentira organizada no.

Algunas palabras que debería escribir en otro color, pongamos verde para los grupos de música amparados en las cuatro o cinco grandes discográficas mundiales (Sony BMG, EMI, etc), para dar una idea progresiva de alianzas consorciales cercanas que se recuestan a la sombra de los poderes dictatoriales y despóticos de las decisorias imperialistas para la dominación y colonización del planeta.

Del tema de los modos de bajar la información masificada, pese a que existe profusa información de los autores más exquisitos, me ocuparé en algún capítulo.

Toda la mentira sobre el terrorismo, su alienación a favor de la corrupción y el escándalo de la destrucción de los nudos familiares parecen no influir en la masa de la mediocridad aúrea. No obstante son constitutivos de su pensamiento apriorítico y de sus decisiones a la hora de elegir un destino político.

Me dirán que comparado con la cuestionada llegada del hombre a la luna, inventarse una revolución indígena parece poca cosa. Las consecuencias de ambos asuntos, de los cuales el primero no me consta pero el segundo sí, son absolutamente demoledoras y provocaron, provocan y provocarán daños irreparables a nuestra civilización. No se trata de daños materiales y humanos (colaterales a toda guerra) sino de daños ideológicos: la República que tanto nos costó consolidar y construir está en peligro. La monarquía absolutista rigiendo el planeta civil llevará a la barbarie a los pueblos. Viviremos un oscurantismo, que mal que le pese a la Iglesia, detendrá la lucha milenaria por la Justicia y la Paz. Volveremos a la Edad Media. La efectividad de las ciudades y países amurallados nos están demostrando que la intuición profetizada no era antojadiza. Aclaro que muchas veces me sucede, que yo soy la primera sorprendida de ver cumplirse mis diagnósticos politológicos y de futuro. Otras no, porque son consecuencia inevitable de conductas erróneas.











en Rolling Stone de Argentina.

Publicado como carta del mes en febrero del 2007.


Rogamos su difusión y colaboración.




Camas desde un peso.



En su libro "Camas desde un peso" Enrique González Tuñón hacía proclamar a Don Alvaro: "He entregado los puntos. Y cuando un hombre como yo entrega los puntos, es porque considera que no hay nada que hacer."
Así me siento hoy. Igual que Don Alvaro. Como una equilibrista que mantiene su centro pese al ruido de los desganados espectadores del circo, pero está apurada por irse a descansar a una playita modesta y sutil.
Cuando esta carta sea publicada en el correo de lectores de la RS ya voy a tener cumplidos mis cuarenta y diez y la persona a quien vengo a denunciar estará fuera de nuestro ámbito, gozando de los beneficios de unas ganancias desmesuradas por una gira que lo llevó por Hispanoamérica durante más de un año y el producto de sus discos, sus libros y sus especulaciones mediáticas, lo que como es evidente lo posiciona en un pedestal de intocable político. Un eurodiputado –como el abuelito de sus hijas.
Pero ya no puedo seguir callando algo que hace meses intento expresar sin posibilidad de ser escuchada con un mínimo de delicadeza y respeto, salvo alguna excepción y a Pablito Plotkin, que me acogió con calidez y me permitió llegar hasta aquí alentando este monólogo de desahogo.
Vuelvo al asunto por el que me estás leyendo.
Ya sabemos, palabra contra palabra los ricos y famosos no dan derecho a réplica. Especialmente si se cuidan bien de decir tu nombre y apellido, no sea cosa que te hagas famoso vos mismo y termines el exuberante negocio que los alimenta.
Espionaje industrial y vampirismo ideológico. De eso se trata.
Hace muchísimos años (desde 1977 en que aparezco en su biografía como "Lucía Correa Martínez" aunque apenas había visto una vez a Joaquín Sabina en Avenida Corrientes y Callao, la esquina de la Universidad donde estudiaba Derecho), que estoy siendo hostigada por una persona que unilateralmente me ha elegido como su "musa full time", "la Jime –que gime-" "su gato Judas", "el Pato Lucas", "Morena" "sin maquillaje", "su profe", "su ángel" , "Paco Lucena" "su Calamaro" su "Charla García" y hasta la encarnación de "su madre" o su hija Rocío".
Este señor un nada humilde "voyeur solitario" vino a ser un nuevo Werther y yo su inspiración hasta llegar a la perturbación mental de aludir a sus eternas "masturbaciones" conmigo. Puso a mi nombre "todas las olas del mar".
Si hasta la Pimpinela del mismo representante de Sabina-aladino lleva el nombre de Lucía y se llama, en realidad, María Graciela.
Tanto daba ser la Eloísa de Abelardo (con su romance prohibido) como la Jimena fotógrafa,
que tiene "un master" o mejor dicho un postítulo como yo, que remitía directamente al personaje ficticio de Fernanda Mía, del libro del peruano Bryce Echenique: "La Amigdalitis de Trazan".
Y puesto que "no me vendo por treinta lucas" durante ocho años guardé un penoso perfil bajo, porque comprendía que hacia 1999 y tras escuchar varias declaraciones de mi enamorado silente, Joaquín Martín Ro-maña me necesitaba más de lo que podrían sospechar sus allegados cercanos.
Decidí involucrarme un poquito después de escuchar sus declaraciones completamente ebrio.
Por eso fue que entré a una página web, color sepia, que hoy ya no existe, en Zona de Obra, y le dejé un mensaje cariñoso, alentador y lleno de gratitud y simpatía. Nunca hubiera sospechado, ni en el más loco de los sueños, que Joaquín leería esa carta –algo probable como él mismo declara-, pero que me respondería inmediatamente, sin usar su verdadero nombre y apellido sino con nicks de "mariposa" o "capitán", seudónimos, "entrecruzamientos" de su amoroso discurso barthesiano, pleno de estructuralismo cómplice a través de canciones, medios de prensa, sonetos y poemas riéndose abiertamente de los ingenuos que no advertían nuestros juegos, desde revistas de circulación nacional e internacional.
Tampoco era imaginable –al menos para mí que no sabía casi nada de su vida privada- que alguien como él, fuera tan poderoso y tuviera los contactos políticos a nivel presidencial, que posee y utiliza a su antojo, dado que en el año 2000 (en ocasión de Sabina y Cía por Lu Cía, naturalmente –nos sobran los motivos- se pudiera conseguir una entrada en el Gran Rex, en la segunda fila, dos días después de abierta la taquilla de boletería y hoy sea una avalancha de fans y chicas desquiciadas menores de edad que suspiran con un sexagenario impiadoso).
Mas, como ya dije, tanto amor y tanta euforia se transformó en acoso, hostigamiento perverso, porque en cuando el caballero andaluz de la larga nariz se recuperó, olvidó todas las promesas y el afecto que lo unía a mí, transformándome en una "fan demencial" o "una enemiga íntima ya que "Fito es Lucía". El motivo: una ambición voraz. y una descomunal egolatría.
Durante los ocho años que duró nuestra relación virtual (por mails, chat o msn) usó frases, ideas y palabras de todo tenor que hoy se ven reflejadas en su biografía "En carne viva", y se detectan fácilmente en sus composiciones poéticas ("el pecado una página web") o sus "trajes a medida" para otros empleados de su discográfica.
¿Y "cómo huir" cuando el personaje tiene un ilimitado patrimonio para contratar lammers, hackers, vocaciones de servicio en redes de Telefónica y hasta miembros de espionaje: "mi novia es una mezcla entre la Cía y la KGB"- repetía impunemente.
Así las cosas, en marzo del 2006 me presenté en el teatro y expliqué esta historia con un megáfono, que diera origen a clips de Julieta Venegas y disertaciones del "encapuchado Subcomandante Marcos", entre otros usos que supo "ordeñar los tinteros de tinta" a diario, colando mis intervenciones.
Mientras los socios y guitarristas de Sabina me aplaudían en la puerta y me daban abrazos cálidos respetaban la orden sagrada "Joaquín no quiere hablar contigo" con la ingenua esperanza de que continuara todo como estaba: Ellos enriqueciéndose y yo produciendo que para eso era "la negra" de la Sony. Lástima que no se acordaran de invitarme con una entrada de regalo, al fin y al cabo "todo es pa-ella" o me hicieran echar del teatro con la Policía cuando reclamé la verdad al cantautor desde la fila novena que conseguí tras varias horas de espera inédita, para que el que "no ve no ve" hablara de su novia "Malena Argañaraz -la Jefa de Comunicación y Prensa es Jorgelina Argañaraz- y dijera sin inmutarse: "no pienso ventilar mi vida privada en el escenario".
Lo mezquino es que no pensaba ventilarla nunca y tenía un plan macabro de explotación porque el Sub no existe como persona física, sino que es un actor que representa el pensamiento genuino y revolucionario sostenido por un grupo de intelectuales varones (Gabo, Saramago, Taibo, Sabina, el fallecido Vázquez Montalbán, Eduardo Galeano, Bryce Echenique, por citar los más emblemáticos) y que yo sostengo hace décadas- contra el neoliberalismo y la igualdad de derechos y oportunidades con una sola condición: todo es y seguirá siendo: "pacto entre caballeros" desde la selva "Lacan-iana" – señala Lacan que "la mujer no existe" y ellos se reúnen en Tapachulas, de Chiapas, -tapar chulas, obvio- aunque Gelman afirmara que "Dios es mujer".
Yo era "como un dolor de muelas" y me convirtió mesiánicamente en la Erika de los pájaros de (oh casualidad) otro Abelardo: Castillo.
El periodismo no debería ser literatura, pero mientras el Sub "Márquez" ordene desde Miami lo que se debe escribir lo percibo difícil.
¿Cómo voy a describir en una carta de lectores la historia alucinante, apabullante, que me tocó vivir con esta tribu de cobardes jugadores de fútbol (yo era el punch in ball de "Los miserables" como se autodenominan) que cuando quise decir la verdad descarnada a los medios, hicieron todo tipo de aprietes, acciones ilegales y perversidades múltiples, tapando el sol con las manos, utilizando a ministros, policías, psiquiatras, abogados o periodistas para sus espurios fines?
Y como los lectores, ya han visto, no es sino una estrategia de orden a cumplir, que aparezca en la R.S. de diciembre el Comandante disfrazado de pirata pidiendo silencio como una enfermera de algún nefasto período golpista argentino.
Imposible, pero lo intenté y quiero dejar a disposición de quien crea conveniente investigar a fondo mis afirmaciones mi inagotable paciencia para explicar cien veces lo mismo. para que doscientas veces por semana me pregunten ¿ y usted quien es? O peor, aún, padecer a patéticas chicas con micrófono en mano que piensan que a mi edad se trata de un delirio o una obsesión del cual alguna inescrupulosa médica psiquiatra no tendría el pulso tembloroso en convalidar porque decir lo que digo es sumamente molesto al sistema de entramados masónicos y confabulaciones de redes.
El Gran Hermano tocó a nuestras puertas y está aquí al ladito. Esperándonos con su máquina de picar carne humana y sin escrúpulo alguno por la libertad individual y la no discriminación ante la prensa.
Nos pisaron los talones de Aquiles y "con lo que eso duele".
Sí: reclamar justicia y liberación de la lista negra es idéntico para el medio pelo argentino, que me propone "andá a verlo a Rial" que padecer de un delirio paranoide o una manía persecutoria.
Por último quiero aclarar que si bien muchas personas de buena fe afirman haber conocido a Jimena Coronado, cosa que no tengo por qué dudar, debo aclarar que en mis registros de fotos de la "supuesta mujer" de Sabina hay varias Jimenas bien distintas, altas, bajas, gordas, escuálidas, y en todos los casos hay signos evidentes de photo shop y de acoplamiento de imagen porque la Jime de la que habla día y noche el inteligentísimo y enigmático Sabina siempre he sido yo. Son mis discursos sus gestos y acotaciones. Son mis libros los que él acomoda o compra tres bolsas porque "están baratos" en Corrientes, cuando no me hace seguir por Florida o la Gran Vía.
Lo dicho, no puedo sintetizar más, porque las derivaciones de una historia tan larga con alguien de la vastedad de lecturas y contactos de altísimo nivel del Gordo Sabina, me haría aparecer a mí, no como su víctima sino como el "mitómano" que él alega ser entre carcajadas guarras y cómplices descarriados que escriben biografías truchas para tener chance de ganar el día de mañana algún premio Planeta en Madrid.
El simple cotejo de sus entrevistas hará ver que ora habla de "el periodista" que le dijo "¿quien te hizo la agenda?, ¿una tarada?", se transforma en "la periodista", porque si alguien de los servicios amigos se tomara el trabajo de revisar o cruzar las conexiones ésas mismas fueron mis palabras cuando me enteré que iría a Chile, al programa de la Bolocco, horas antes del programa del Diez. No obstante, el poder lo seduce más que la argentina o Argentina que dice amar y si es necesario se arrodillará ante la princesa mil veces, con tal de obtener un centavo más en su carrera al olvido manifiesto.
Señores, como dijo Augusto en su lecho de muerte: Acta es fabula (La comedia ha terminado).
Entrego los puntos. No hay nada más que hacer.






















Parece complejo pero no lo es.
Por el momento, tomemos un respiro.

sábado, 2 de mayo de 2009

EL DENGUE Y LOS MOSQUITOS.

El poeta dramático es para Bertold Brecht como el aedo antiguo: su función es mostrar lo que sucede entre los hombres, como la novedad que debe proponerse como tarea, hoy, mostrar sobre todo lo que puede ser discutido, cambiado o transformado. Por ello, la historia, más que la forma, es el corazón y el alma de la obra dramática.


¿Estética marxista o libertaria?

Los poetas de la Feria del Libro.

Tuve ocasión en reiteradas oportunidades de cruzarme con varios de los llamados poetas del cortejo, esos que andan siempre rondando los oficialismos bipolares extremistas, de aliados de la Cia o ultraizquierdosos de la lucha violenta que ampara a los pícaros manipuladores de la propaganda subliminal de las democracias pro monárquicas, al tiempo que les apura el asunto de la venta ilegal de armas de guerra.

Esta subespecie de condoritos, lejos de admitirme en la comunidad de los vates, se empeñan en ignorarme me trataron con aprehensión, envidia, resentimiento y falta de respeto. Hasta hace poco tiempo, y a raíz de los sucesos sobre la herencia política de Perón, ante testigos presenciales, supe el porqué.

Me humillaron con epítetos groseros (CERDA, MARRANA, GORILA LUCY, BALLENA UILI, IMBÉCIL, LORITO, EL PACO, EL DENGUE, LA PANDEMIA PORCINA, LA BRUJA DE MENEM, LA YETA, LA YUCA, LA COLA DE CABALLO, LA RUBIA DE LA CUARTA FILA, LA ÚLTIMA DE LA FILA, VIEJA LOCA, INTOXICADA, ESQUIZOFRÉNICA, DELIRANTE, PARANOICA, HISTÉRICA...) todo por no mencionarme con nombre y apellido: Lucía Angélica Folino.

Internet me dio la oportunidad de usar mi nombre y ante la ola de agravios en los juegos de roles del espionaje virtual y mediático, tuve que caer en el nick, pero al advertir la imprudencia de seguirles el juego perverso, mi nick fue y sigue siendo el mismo: mi verdadera identidad al descubierto.

Fui la primera en reclamarles que se sacaran la careta de carnaval y no era justo sentir miedo ante su temeridad en barra, la misma de "Néstor en bloque" mayoritario que hoy promueve su lamentable YO O EL CAOS.

Cito un ejemplo ante testigos numerosos: en el año 2003, delante de un grupo de estudiantes de Letrística en SADAIC, la titular de la cátedra D.Bellesi me espetó públicamente: "vos no sos combativa", cuando dos años antes había sido la principal mentora del "que se vayan todos", recabé apoyos en España para derrocar la corrupta presidencia de De la Rúa (cuyo hijo Antonio es Secretario de la Fundación Alas, de la que hablaré más adelante y tiene vínculos estrechos con la CIA, el narcoterrorismo latinoamericano y las reuniones frente al mar Caribe, para acordar pautas de políticas a seguir para mantener a los privilegiados del Hay Festival, de los Etiqueta Negra, y que me mantiene en top secret, top manta de la SONY BMG, para beneficio de un grupete cerrado de acomodados y mediocres compositores, publicistas y guionistas de la trivia).

El "cacerolazo" fue un genuino estallido popular. Comenzó como un regalo por mi cumpleaños del grupo español el 19 de diciembre, y tuvo la adhesión masiva e imprevisible del pueblo resistiendo pacíficamente las órdenes del Norte. En Alemania se lo conoció y estudió en Universidades como "el milagro argentino". Aquí los beneficiarios del "peluche" lo abortaron y lo tiñeron de mentiras.

El reclamo de las cacerolas que lograron la caída de un gobierno neoliberal y entreguista y el inmediato llamado a elecciones en el siguiente período en manos de Eduardo Duhalde, fue una idea que añoraba desde las èpocas universitarias, como modo de combatir la dualidad y amparada en el aforismo "ni yanquis ni marxistas, peronistas", cuando rodeada por la milicia de la operación Cóndor que se sentaba en los bancos de la Universidad masónica de Abogacía del Museo Social Argentino, dirigido y coordinado por la Revolución Libertadora del `55, por una parte y los ejércitos revolucionarios sangrientos que me llamaban "gorila Lucy" por adherir a la doctrina de los padres de la Iglesia sobre que "el fin NO justifica los medios", marcando una enorme distancia con el pensamiento maquiavélico.

A los halcones de Bush (Chenney, Rice, Rumsfeld) no les hacía gracia el cambio y por eso mandaron matar a Kosteki-Santillán en Avellaneda. Por la misma increíble lógica de los manipuladores, Adrián Suar ( productor independiente de televisón, norteamericano de origen judío radicado en Argentina y socio del grupo Clarin/Polka) prefirió la sutileza de una película: Luna de Avellaneda. Tal cual uno de mis nicks entre varios, verbigratia Morena de Gala, Lu(na) de Avellaneda, Paco (de Lucía), incógnita, destello, Lucilú y cientos más que iré recordando a través del relato).

Mi activismo político de los Derechos Humanos, socialmente apto para reclamar contra la estrepitosa corrupción de los aliados de U.S.A. y la ultraderecha europea, que seguían manteniendo subrepticias relaciones carnales a través de nuestros embajadores y artistas, fue atribuido tiempo después, por quienes se suponía iban a negociar la LIBERACIÓN contra la DEPENDENCIA premonizada por el Gral Perón, a la "escoria", "resaca", "basura" de la ultraderecha, fatalmente absurdo motor de mis ideales, porque nuestro reclamo de cambio y movilizaciones comenzaron a raíz del nefasto "corralito" que se quedó con los ahorros y las ilusiones del pueblo, desarraigando la confianza en un sistema financiero que ya anunciaba su mortal caída y al que adhieren fielmente cual lacayos sin ideas la familia Fernández K. y los pandilleros de Felipe González, que ordena al Rey Juan Carlos a pedir por qué no me callo. Y no me callo nada.

Las motivaciones teleológicas que sostendrían las mentiras manifiestas del Gran Hermano sionista, la comunidad opusdeísta y la anarcomasonería hispanoamericana quedan explícitas al entendimiento y me permite diagnosticar el atentado a las Torres Gemelas, la Guerra de Irak del 2003, las alianzas de la oligarquía, las falaces atribuciones de armas químicas, la guerrilla mediática y los sucesos son por todos conocidos y me eximen de mayores comentarios.

La falta de compromiso de personajes que siguieron trabajando como empleados del grupo Prisa, del grupo Clarin y asociados de los gobiernos oficialistas (al punto de reclamar un subsidio para escribir, en lugar de reclamar mejoras reales en la economía y la educación en general y que se dediquen al apoyo para editar obras de calidad los empresarios del negocio), ofusca y nos provoca repugnancia.

No. No son poetas. Son siervos. Descerebrados. Pedigüeños tontones que miran "al otro lado del río" para recibir un Oscar de la renta vitalicia.

A estos pillos, que se autocomplacen premiándose entre sí y se consideran la elite poética de la historia, amparados en la "gran complicidad del contubernio" de la Mesa Redonda (los muchachos de la Doce... tan contentos) con su silencio de omertà les dedico este poema:

A quienes quieran algunos nombres de quienes bajaron la cabeza y se vistieron de rojo para alardear sobre su santidad espiritual, y ante mi reclamo o me endilgaron motes desquiciantes -independientemente de la profesionalidad que se presume en ellos- aquí van:


Juan Gelman.
Rafael Alberti.
Ángel González.
Santiago Kovadloff.
Diana Bellesi.
Juan Cruz.
Luis García Montero.
Benjamín Prado.
Mario Benedetti.
Joan Manuel Serrat.
Joaquín Sabina.
Ismael Serrano.
Chus Visor.

Universidades y sectas propias del sistema de la verticalidad.
Editoriales agentes de grupos macroeconómicos.
Letristas de SGAE y SADAIC que amparan la masonería de los colegiados para beneficio que les otorga la posibilidad de cobrar derechos a unos pocos nombres propios (que pagamos entre todos y reciben unos pocos enchufados del sistema de trenzas y links).

Es tan bochornosa la liga que hasta utilizan testaferros y seudónimos, fictos para no revelar que el cancionero popular lo digitan cuatro cabezas y sus familias de acólitos, secuaces. Familia que extienden a las redes de la pornografía, la prostitución, la sodomía y la pedofilia que encubren murmurando.


Lo digo con todas las letras.
Son muy buenos, son estupendos, tal vez sea cierto. Es su laburo. La biblia y el calefón.
¿Son genios? ¿Son poetas? ¿Construyen arte? No.


El meollo del problema es que los creadores y artistas realmente geniales no pueden (o mejor: no podemos) avanzar porque ellos mismos fabrican un "cinturón de seguridad", fabrican un inexplicable cerco que impide el acceso, una escalera al cielo que nos omite por furia y que adornan con palabras académicamente genuinas, por orden sistémica de sus escuelitas de psicología castrense, su ateísmo a ultranza o su militancia eclesiástica a rajatabla. Un vehículo que desemboca en el Parnaso y que nos quiebra las piernas y demuele nuestra obra, sumiéndola en la emboscada del anonimato y el plagio, que muchas veces han llamado "homenaje", para cobrarse sus regalías y aparecer como pueblo, cuando en verdad son parte del nepotismo ilustrado que por su avaricia está permitiendo el retroceso mundial y la vuelta al feudalismo medieval absolutista, con la consabida consecuencia directa de desembocar en la Tercera Guerra Mundial pergeñada por la sinarquia internacional a través del plan británico norteamericano de los Hamilton/Pike/ en complot con la masonería del rito escocés, la de Barcelona, la francmasonería, la logia de Barcelona, la Propaganda Due y demás sectas amantes de los secretos de Estado y Vaticano, porque están dentro del circulo de tiza caucasiano del cuento chino de Brecht, y acumulan los derechos de Los liverpooltienses, los rolingas satánicos y los ritualistas de Memphis en las calle de Bobo Dylan entre Talcahuano y las manos de Perón (ex can gallo, gallito de riña, sin pelea).






A continuación el poema de hoy (inédito).














No. No son poetas,
son gerentes del negocio,
ejecutivos de cama mullida
y de colchón duro.
Funcionarios del jerarca.
Funcionales.
Huelen rancios como zorrinos
y ensucian el lecho del mar
con su polvo de arenas movedizas
de aspecto populista.

Son toreros,
matadores,
tullidos y cornudos satanases
ávidos de sangre ajena,
a la sombra de una piel a contraluz
de celosías entreabiertas.

Eapías del contubernio viril
de la hembra incólume
al predestinado silencio,
sodomizados por el poder aberrante
bajo el paraguas del "hamás de los jamases"
posible o improbable.

Los héroes saben
que no hay mañana en el desierto,
pero actúan como si cada nuevo día
rompiera la aurora desde su somnolencia
regalando un rayito de sol
tras la rendija de la puerta agrisada.

No son poetas, me repito.
La rareza los destempla y acobarda.
Sus turbulencias eligen adjetivo,
doctrinarias de la elegancia funesta,
sin verdad e las entrañas,
con apatía resignada.

La Palabra cambia el mundo,
ellos la dominan por oficio
mas no la adoran ni la honran.
Su dandismo infinito e inexpresable
no viaja en tren, viaja en avión,
no necesita a nadie, a nadie alrededor...

Soberbia untuosa de impenitentes genios
de la escucha absoluta del hilo musical
y el oído nulo o deshauciado.

"Alineados a la izquierda del soberano
se hallan toos los oficiales del orden civil,
a su derecha todo el orden militar",

embestía Charles B.
en Pompas y solemnidades.

Y en el centro presente del mandala
una víctima de la arbitrariedad:
la Tercera Posición,
femenina y sutil,
estratégica y noblemente peronista.
La que se conduele del semejante,
la que busca el justo medio peripatético
y prende semáforo rojo de advertencia.

-Alto improvisados, caricaturas de la decadencia,
De Comandante de los Pueblos a Generala servida.

-Por aquí, Atila y sus caballos de batalla
no pastarán nuestras tierras.
La hierba está en cuarto creciente.
La luna, llena.

viernes, 1 de mayo de 2009

Andrés Folino.

Papá, el Zorro, el pequeño ayudante, un vecino y el perro ¿de qué raza será?.







Elegí empezar por la infancia. Los motivos quijotescos siempre andan por ahí, en los hilos sueltos.

La historia del pony, el poema a mi padre son marcas indelebles. Fuego sagrado que dejará sus cenizas calentitas para anegar nuestra historia futura. (Puaj, tengo que sacar este párrafo que huele a literatura escolar).




LA FOTO DE MI PADRE.

a Andrés Folino.
08/09/1922-14/07/1970.

I

Allí quedó,
detenido en el tiempo inmemorable,
mi padre
en su última foto,
como un imán a una ventana monacal
donde entrar al pasado
y ascender al futuro
en sardónica profecía del falaz indulto.

II-

Allí quedó,
detenido en el tiempo irreversible,
mi padre
en su última foto
con la chata de cuatro ruedas
y cuatro nombres de mujer,
(las nenas de Folino)
sin puntos suspensivos.

Relucían un colgante de cuero y bronce,
y un eterno “Siempre bien”
fileteado en oro en la carrocería delantera;
la chaqueta del lechero
blanquísima y almidonada
y un escudo en el corazón independiente
como el club de sus amores.

Nunca tuvo un domingo libre.
Nunca tuvo vacaciones.
Su trabajo era un servicio público,
decía,
y estaba orgulloso de él.

Lo echaron de menos:
la jubilada de la libreta,
los mellizos,
las solteronas de la puerta de fierro,
el gordo del doque,
el recién nacido,
los manto negro de los ladrones:
“Andrés,
cuando hagamos un atraco grande
te pagamos todo”
y nunca miraron una cuenta.

La peligrosa villa del comisario Polo
lo protegía del crimen urbano
y casi todos,
vinieron al velorio.

Dicen que lo mató,
a los cuarenta y siete,
la nicotina acumulada
de los Particulares Fuertes,
-negros, sin filtro-,
el gusto excesivo por el vino tinto,
el frío y la intemperie
de aquellos fatigosos inviernos.

Para mí, que lo mató
la leche embotellada de los supermercados,
la tristeza de abandonar los tarros
y desamparar a los clientes de la vida.
Y, más que nada, lo mató
el gobierno de Onganía
que prohibió drásticamente
la tracción a sangre
en los barrios residenciales.
Fue entonces,
que hubo que vender al Zorro
(al querido Zorro
que se sabía de memoria
el recorrido diario)
a un quintero de la Costa de Sarandi,
que se quejaba bastante
porque el caballo le salió rebelde
y dos por tres,
se le iba al trotecito,
para volver a nuestra casa
a visitar a papá.

No sé si lo evoco,
lo tergiverso
o lo voy inventando,
pero en uno de esos regresos
furtivos o casuales
vi lágrimas en los ojos de mi viejo
y en los del animal.

Tomás Eloy Martínez sabe más de lo que cuenta.

Cuando Scotto le contó eso a Tomás Eloy éste lo hizo jefe de fotografía. Y tuvo razón: las fotos que hizo, o que encargó, seguían la dinámica de esa imaginación que acepta que regalar un caballo a una niña en Navidad es lo más natural del mundo, aunque la niña habite en el quinto pino. Juan Cruz.









Que una niña habite en el quinto pino es casi tan grandioso como que que su padre le traiga para Navidad un caballito de regalo.
Felicitaciones por el lapsus poético.

Me emocionó esta historia por varios motivos:

Contaré sólo uno:

En las épocas en que la leche se repartía de casa en casa y que el negocio del delivery no estaba motorizado, mi padre tenía una "chata" (calesa techada y ornamentada con filigranas y artesanías de bronce y cuero) tirada por caballos fieles (la Cuca, el Zorro -que fue el último y aparece mentado en el poema Mi padre-)que conducían al destino de los clientes la leche suelta traída del tambo en tarros que hoy se utilizan como antigüedades para la decoración de interiores.

Qué te cuento que amante como era mi viejo de ese noble animal, una Navidad apareció en casa con una sorpresa: Un caballito enano, que fue la sensación de las fiestas barriales que organizaba la increíble esposa del almacenero de la esquina, precursora en disfrazarse de Papá Noel en los años sesenta y en echar globos aerostáticos al aire, para que viéramos los más pequeñitos cómo se había adaptado a la era espacial el hombre del trineo y los renos.

De hecho, a esas festividades los chicos íbamos disfrazados. Se competía entre las familias para llevar el mejor disfraz, el más original, el más costoso no siempre era el premiado. Como debe ser.

Mis hermanas y yo siempre lucíamos algunos vestuarios que nos hacía merecer aplausos de laudatoria, y que hoy nos hacen reír por la ingenuidad y la imaginación de mi amado padre.

Pero una vez ganamos todos los premios, que eran golosinas y el que nos dejaba el papá noel doméstico de nuestras familias, en una bolsa gigante que la esposa de Dúa repartía engalanada de un farragoso traje rojo y tupida barba de algodón en pleno verano y con cuarenta grados de temperatura a la sombra, portaba estoicamente.

Aquel tiempo que me trajiste a la memoria con el relato, iba yo disfrazada de "elegante distraída": Pelo enrulado, hebillas, pintados los ojos, el colorete (rubor) abundante y los labios rojo pasión. Una camisa de encajes, pañuelos de seda, cartera, medias y tacos altos. Eso si, había "olvidado" ponerme la pollera (falda).
En eso consistía el despiste. Estaba en bombacha (Lucía lucía braguitas). Tenía cinco años y los vecinos se morían de risa, porque llevaba pegado un cartel en la espalda, aclaratorio por si quedaba algún necio rezagado que no advirtiera la sutileza.

Ese año, el concurso lo ganó mi hermana menor.

Con tres años y medio, creo (juro que circulaba alguna foto por los cajones de la casa) la menor de las hijas de Andrés apareció sorpresivamente.

Con nuestra ingenua complicidad, el misterioso "Rosita está con fiebre", que teníamos que responder cuando se nos preguntara por ella, se aclaró de inmediato cuando llegó vestida de gaucho montada en un pony cuyo destino desconozco, pero todavía percibo el disgusto de mi madre cuando vio llegar el caballito a casa y los gritos de alegría que proferimos "las nenas de Folino", a pesar "del pobre tu hermanita que no puede ir a la fiesta por la gripe. Pásenla bien."


Lu


Porcina, marrana, chancha renga y prosopopéyica "hija putativa de Perón", (¿No te contó Tomás Eloy?).